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Desorden e indiferencia, características del gobierno mexicano en la lucha contra el VIH

Por Antonio Medina

Los logros alcanzados en los últimos años por las organizaciones civiles en materia de prevención, detección y atención oportuna del VIH/sida siguen en riesgo ante el desorden característico de la actual administración, que desde su llegada al poder a finales de 2018, nunca se interesó en mantener un modelo de trabajo que arrojara buenos resultados.

Apenas con unos cuantos días en la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador eliminó los recursos que durante varios permitieron al activismo contra el VIH, incidir en la disminución, detección y atención de nuevos casos en áreas que por su ubicación geográfica siempre fueron desdeñadas por los gobiernos en turno.

En tan sólo tres años, el gobierno de López Obrador desmanteló un modelo de atención en el que la sociedad civil y dependencias gubernamentales impulsaron el acceso equitativo a la salud, fortalecieron la prevención y garantizaron el acceso oportuno a los tratamientos antirretrovirales (ARV).

En este 1 de diciembre en que se conmemora el Día Mundial de Lucha contra el Sida y se recuerda a quienes ha fallecido a causa de la epidemia, la Dirección Nacional de Diversidad Sexual del Partido de la Revolución Democrática (PRD), reprueba la ineficiencia del gobierno federal para resolver el desabasto criminal de medicamentos ARV que pone en riesgo no sólo la salud de las personas, sino los avances obtenidos para frenar la epidemia.

Con el combate a la corrupción como bandera, a inicios del sexenio la demagogia presidencial eliminó el Seguro Popular, creó el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), cambió el modelo de compras de medicamentos y lo concentró en la Secretaría de Hacienda teniendo como resultado un mayor desabasto de fármacos.

Ni siquiera la intervención de las Naciones Unidas resolvió la situación. La improvisación para comprar los fármacos faltantes devela el caos administrativo y la falta de voluntad política para terminar con este panorama.

Las reiteradas promesas presidenciales de terminar con el desabasto de medicamentos, entre ellos, los ARV, parecen más una burla de un Poder Ejecutivo obstinado con impulsar grandes recursos a propuestas absurdas como la revocación de mandato o a obras faraónicas que poco aportarán al desarrollo del país.

En el Día Mundial de Lucha contra el Sida, la Dirección Nacional de Diversidad Sexual del PRD rechaza el permanente desabasto de ARV y la poca disposición del Estado mexicano para resolverlo. La vía judicial, ha sido una herramienta valiosa para una ciudadanía decidida a hacer valer su derecho a la salud plasmado en el artículo cuarto constitucional.

En este escenario, en el que la respuesta al VIH no forma parte de las prioridades de la autodenominada Cuarta Transformación, también advertimos sobre el proceso de desarticulación política y crisis identitaria en la que está inmerso el activismo contra el sida, situación que urge revertir en aras de cumplir con las metas comprometidas por el Estado mexicano en el ámbito internacional.

*Texto publicado por la Agencia de Información Anodis el 1o de diciembre, 2021.

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