{"id":5254,"date":"2026-04-28T05:44:59","date_gmt":"2026-04-28T05:44:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/?p=5254"},"modified":"2026-04-28T05:46:35","modified_gmt":"2026-04-28T05:46:35","slug":"infancias-en-transito-celebrar-sin-garantizar-derechos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/?p=5254","title":{"rendered":"Infancias en tr\u00e1nsito: celebrar sin garantizar derechos"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"819\" src=\"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/migrantes-infancias--1024x819.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5259\" srcset=\"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/migrantes-infancias--1024x819.png 1024w, https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/migrantes-infancias--300x240.png 300w, https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/migrantes-infancias--150x120.png 150w, https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/migrantes-infancias--768x615.png 768w, https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/migrantes-infancias-.png 1402w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por Antonio Medina Trejo * <br><br>Cada a\u00f1o, en el marco del \u201cD\u00eda del Ni\u00f1o\u201d, el discurso p\u00fablico en M\u00e9xico se llena de colores, festivales alegres y mensajes institucionales que apelan a la protecci\u00f3n de \u201cni\u00f1as y ni\u00f1os\u201d. Sin embargo, detr\u00e1s de esa narrativa celebratoria persiste una realidad inc\u00f3moda: miles de ni\u00f1as, ni\u00f1os y j\u00f3venes menores de edad que migran, atraviesan el pa\u00eds en condiciones que vulnera de manera sistem\u00e1tica su vida, su dignidad y sus Derechos Humanos.<br><br>Los informes reunidos en la plataforma Mismo Mundo, Mismos Derechos que dio a conocer recientemente la organizaci\u00f3n civil Red por los Derechos de la Infancia en M\u00e9xico (REDIM), pone en el centro del debate problem\u00e1ticas que no se dicen ni se deliberan en la efem\u00e9ride del 30 de abril de cada a\u00f1o. <br><br>Ante ello, nos documentan con claridad una crisis que no admite matices: la ni\u00f1ez migrante en M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica no se desplaza por elecci\u00f3n, sino expulsada por la violencia, la pobreza estructural, la desigualdad y la ausencia de condiciones m\u00ednimas para vivir. <br><br>En ese contexto, migrar no es una opci\u00f3n para menores de edad: es una estrategia de supervivencia.<br>Uno de los hallazgos m\u00e1s alarmantes que plantea el informe de la REDIM es la creciente separaci\u00f3n familiar como resultado de la migraci\u00f3n. <br><br>Aunque una parte de las ni\u00f1as, ni\u00f1os y j\u00f3venes inicia el trayecto en compa\u00f1\u00eda de sus familiares, un porcentaje significativo termina el camino en soledad. <br><br>Detenciones, deportaciones, violencia y decisiones desesperadas fragmentan a las familias y dejan a las infancias en una condici\u00f3n de abandono de facto. No son hu\u00e9rfanas en t\u00e9rminos legales, pero s\u00ed lo son en t\u00e9rminos reales: carecen de cuidado, protecci\u00f3n y acompa\u00f1amiento.<br> Esta \u201corfandad en ruta\u201d expone a ni\u00f1as, ni\u00f1os y j\u00f3venes a los peores escenarios.<br><br> En territorio mexicano, las rutas migratorias est\u00e1n atravesadas por redes de trata, secuestro y extorsi\u00f3n, adem\u00e1s de la violencia sexual que les asecha en todo su recorrido. <br><br>Sin adultos que los resguarden, esas infancias quedan a merced de criminales que operan con impunidad y muchas veces de autoridades judiciales, militares o migratorias que poco o nada les importan el \u201cbien superior\u201d de las y los menores de edad. <br><br>En este sentido, la violencia no es un riesgo excepcional: es parte estructural del trayecto.<br>A ello se suma la negaci\u00f3n de derechos b\u00e1sicos. A pesar de que el marco jur\u00eddico mexicano reconoce el \u201cinter\u00e9s superior de la ni\u00f1ez\u201d, en la pr\u00e1ctica las infancias migrantes enfrentan barreras para acceder a educaci\u00f3n, salud, alimentaci\u00f3n y condiciones dignas de alojamiento. <br><br>Muchas permanecen en albergues saturados o en contextos de abandono institucional, particularmente en las ciudades fronterizas, donde las pol\u00edticas p\u00fablicas clientelares no llegan porque esas muchedumbres ni votan.<br><br>Lo que hay que destacar de la informaci\u00f3n de la REDIM no es s\u00f3lo una suma de carencias, sino una suma de vulneraciones acumuladas. La ni\u00f1ez migrante no s\u00f3lo pierde su hogar: pierde su red de cuidados, su estabilidad emocional y su acceso efectivo a derechos. <br><br>Cada etapa del trayecto profundiza esa fragilidad. Frente a este panorama, resulta inevitable cuestionar el papel del Estado mexicano. <br><br>La respuesta institucional ha sido insuficiente, fragmentada y, en muchos casos, contradictoria. Mientras por un lado se enuncian compromisos con la protecci\u00f3n de \u201cni\u00f1as y ni\u00f1os\u201d (olvidando a j\u00f3venes menores de edad), por otro se mantienen pr\u00e1cticas que perpet\u00faan la desprotecci\u00f3n, como la detenci\u00f3n, la falta de alternativas de cuidado o la ausencia de pol\u00edticas integrales de atenci\u00f3n.<br><br>La consecuencia es clara: el Estado no ha garantizado el principio del \u201cinter\u00e9s superior de la ni\u00f1ez\u201d o \u201cbien superior de ni\u00f1os y ni\u00f1as\u201d, signado por nuestros pa\u00eds en diversos tratados internacionales en las \u00faltimas d\u00e9cadas y ratificadas por el actual gobierno. <br><br>Esta evasiva gubernamental sobre su responsabilidad con as infancias, implica una responsabilidad \u00e9tica y pol\u00edtica de gran calado.<br><br>En este contexto, la celebraci\u00f3n del \u201cD\u00eda del Ni\u00f1o\u201d o el \u201cD\u00eda de las Infancias\u201d, como ya se le denomina en algunas instituciones, adquiere un tono profundamente problem\u00e1tico. Los eventos oficiales, cargados de simbolismo y gestos festivos, contrastan con la realidad de miles de ni\u00f1as, ni\u00f1os y j\u00f3venes que no tienen nada qu\u00e9 celebrar. <br><br>La demagogia se vuelve evidente cuando la infancia es utilizada como recurso discursivo, pero no como sujeto pleno de derechos. Ante ello, es preciso decir que celebrar sin garantizarles derechos, es, en el fondo, una forma de negarlos.<br><br>La deuda del Estado mexicano con las infancias migrantes no puede saldarse con actos p\u00fablicos donde les regalan juguetes, que en el fondo son campa\u00f1as de imagen para futuros candidatos o candidatas a alg\u00fan cargo de elecci\u00f3n. <br><br>Requiere pol\u00edticas estructurales, coordinaci\u00f3n efectiva, y, sobre todo, voluntad para colocar la vida, la dignidad y los derechos de ni\u00f1as, ni\u00f1os y j\u00f3venes en el centro de la acci\u00f3n p\u00fablica.<br><br>De lo contrario, el pa\u00eds seguir\u00e1 produciendo generaciones de infancias que migran, no por deseo ni por realizar un anhelo de vivir en otras latitudes, sino por necesidad; no por oportunidad, sino por expulsi\u00f3n. Y cada celebraci\u00f3n oficial seguir\u00e1 siendo, para ellas, ellos y elles, un recordatorio de la distancia entre el discurso y la realidad.<br><br><br>* Activista y periodista independiente. @antoniomedina41 <br><br>Foto: IA.<\/p>\n\n    <div class=\"xs_social_share_widget xs_share_url after_content \t\tmain_content  wslu-style-1 wslu-share-box-shaped wslu-fill-colored wslu-none wslu-share-horizontal wslu-theme-font-no wslu-main_content\">\n\n\t\t\n        <ul>\n\t\t\t        <\/ul>\n    <\/div> \n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Antonio Medina Trejo * Cada a\u00f1o, en el marco del \u201cD\u00eda del Ni\u00f1o\u201d, el discurso p\u00fablico en M\u00e9xico se llena de colores, festivales alegres&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":"","_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"default","_twitter_share_type":"default","_linkedin_share_type":"default","_pinterest_share_type":"default","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"default","_medium_share_type":"default","_selected_social_profile":[]},"categories":[210,10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5254"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5254"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5260,"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5254\/revisions\/5260"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}