{"id":672,"date":"2013-01-12T21:57:58","date_gmt":"2013-01-12T21:57:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/?p=672"},"modified":"2022-03-24T14:39:13","modified_gmt":"2022-03-24T14:39:13","slug":"opinion-de-antonio-medina-el-rating-de-la-discriminacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.antoniomedina.com.mx\/?p=672","title":{"rendered":"OPINI\u00d3N DE ANTONIO MEDINA. El rating de la discriminaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li>Primera de dos partes<\/li>\n<\/ul>\n<div>Antonio Medina Trejo*<\/div>\n<div>\n<div><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.notiese.org\/generar_imagen.php?imagen=images\/contenidos\/20111202_11_Telebasura%207.jpg&#038;ancho=350&#038;alto=150\" alt=\"OPINI\u00d3N DE ANTONIO MEDINA. El rating de la discriminaci\u00f3n\" border=\"0\"><\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div id=\"texto_completo\">M\u00e9xico DF,\u00a0diciembre 02 de 2011.<\/p>\n<div align=\"justify\">El espect\u00e1culo de los\u00a0<em>talk shows<\/em>\u00a0tiene un gran impacto en M\u00e9xico. Las audiencias de nuestro pa\u00eds han sido invitadas desde hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas al voyerismo colectivo a trav\u00e9s de programas cuyos formatos ofrecen la invasi\u00f3n de la vida privada de las personas bajo el lente orwelliano que califica, enjuicia y estigmatiza.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">Es as\u00ed que a diario se invita a millones de personas para reunirse frente a la televisi\u00f3n concesionada para ver escenificaciones que rayan en lo absurdo, en donde los estereotipos sociales, lejos de ser motivo de an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n, son exhibidos para entretener a un p\u00fablico al que se le inculca el esc\u00e1ndalo visceral como una manera para dirimir conflictos.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">Los\u00a0<em>talk shows<\/em>\u00a0tienen altos niveles de<em>\u00a0rating<\/em>\u00a0y dejan jugosas ganancias a las empresas televisivas de nuestro pa\u00eds. A pesar de ello, no se preocupan por la calidad de los contenidos ni por el posible impacto negativo en las audiencias. De hecho, cada d\u00eda que pasa esos programas son m\u00e1s provocativos, abyectos e insolentes; esto, en detrimento del respeto y la dignidad de las personas que son usadas para escenificar situaciones l\u00edmite en cadena nacional.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">Para eso usan la se\u00f1al quienes son usufructuarios del espectro radioel\u00e9ctrico, un bien de la naci\u00f3n concesionado por gobernantes corruptos a muy pocas familias, que por m\u00e1s est\u00e1 decir, son un poder f\u00e1ctico, que solamente ve por sus intereses de clase, y no han devuelto a la naci\u00f3n calidad en los contenidos.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">En esa triada perversa del<em>\u00a0rating<\/em>, dinero y telebasura, las empresas televisivas compiten por mantener un n\u00famero elevado de audiencia, entretenida con escenas denigrantes y vulgares, en donde se refuerzan prejuicios culturales, que vistos desde el visor de los derechos humanos, atentan contra las personas, particularmente de sectores subalternos.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">A diferencia de los pol\u00edticos, que constantemente se quejan y censuran velada o abiertamente por &ldquo;cr\u00edticas,\u00a0cuestionamientos, injurias u ofensas&rdquo;, las grandes masas discriminadas por la televisi\u00f3n comercial en M\u00e9xico no cuentan con leyes vinculantes que les defiendan de los consorcios medi\u00e1ticos cuando en ellos se usan lenguajes discriminatorios o que incitan al odio hacia personajes convertidos en estereotipos sociales.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">En cuesti\u00f3n de contenidos, tanto Televisa como TV Azteca, que gozan del usufructo de las concesiones radioel\u00e9ctricas, ven al pueblo mexicano con desd\u00e9n a trav\u00e9s de las representaciones sociales que promueven, al igual que sus socios y patrocinadores agremiados en el Consejo de la Comunicaci\u00f3n, a quienes les\u00a0<em>vale<\/em>\u00a0M\u00e9xico y los mexicanos, y\u00a0<em>tienen el valor<\/em>\u00a0de patrocinar programas tan denigrantes como &ldquo;Cosas de la vida&rdquo;, de TV Azteca o &ldquo;Laura&rdquo;, de Televisa.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\"><strong>Lenguaje es pensamiento \u00bfpensamiento es acci\u00f3n?<\/strong><\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">En ambos\u00a0<em>talk shows<\/em>\u00a0los lenguajes de las conductoras y los juicios de valor que expresan constantemente se materializan en acciones. Muchas veces incitan al odio hacia sectores estigmatizados y desinforman sobre temas de sexualidad humana; esos que la educaci\u00f3n formal se esfuerza de explicar de manera m\u00e1s o menos desprejuiciada por las ma\u00f1anas, y que por la tarde son vulgarizados (con honrosas excepciones) en telenovelas y programas c\u00f3micos.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">El tono verbal de Laura Bozzo y Roc\u00edo S\u00e1nchez Azuara, de &ldquo;Laura&rdquo; y &ldquo;Cosas de la Vida&rdquo;, respectivamente, lejos de ayudar a comprender problemas complejos de violencia machista, violaci\u00f3n de derechos sexuales o abuso hacia infantes o personas adultas mayores; es hembrista. O sea, retan de manera violenta a quienes infringen las &ldquo;leyes morales&rdquo; o &ldquo;las buenas costumbres&rdquo;. El tono de las conductoras va de la altaner\u00eda a la condolencia; del chantaje emocional, al verbo beligerante; nunca racional, ni mucho menos humanista. Pocas veces reivindicativo de derechos.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">En ambos espacios se recurre a estereotipos de g\u00e9nero en donde refuerzan los preceptos judeocristianos del &ldquo;deber ser&rdquo; hombre o mujer. S\u00e1nchez Azuara tiene introyectado en su lenguaje el discurso culp\u00edgeno del pecado: rega\u00f1a a las &ldquo;mujeres desobligadas&rdquo; o &ldquo;madres desnaturalizadas&rdquo;; mientras que Bozzo enjuicia a los machos &ldquo;por ser poco hombres&rdquo; y a las &ldquo;mujeres libertinas&rdquo;, a quienes califica de &ldquo;putitas&rdquo;; t\u00e9rmino fulminante, deshumanizante, discriminatorio, y, desde luego, motivo de sanci\u00f3n si se interpreta de manera objetiva la (ambigua y descontextualizada) Ley Federal de Radio y Televisi\u00f3n vigente.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">En ambos casos, las populares conductoras carecen de herramientas conceptuales sobre la perspectiva de g\u00e9nero, derechos sexuales o reproductivos, derechos humanos, libertad de elegir, diversidad sociocultural o sexual. Enarbolan una moral que lejos est\u00e1n de cumplir si se analizan los actos que ellas cometen en detrimento de quienes son exhibidos como monstruos abyectos.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">No se observa que existe una reflexi\u00f3n sociopol\u00edtica de las circunstancias de las personas y su medio ambiente. En sus discursos siempre hay un dejo de espiritualidad redentora. Tal pareciera que las personas son culpables de sus destinos, que hay fuerzas externas o malignas que act\u00faan sobre ellas y que existe una fuerza mayor que har\u00e1 justicia.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">Las palabras de ambas comunicadoras son fulminantes, sus actitudes o gestos, enjuiciadores. Extraen del imaginario social frases comunes. Apelan a temas susceptibles de conflicto para maximizar prejuicios sin aportar elementos objetivos de an\u00e1lisis. Con ello, logran la sobreexcitaci\u00f3n de un p\u00fablico adiestrado, que arremete contra los ocupantes del set televisivo: una especie de historia de monstruos contra \u00e1ngeles, victimarios y v\u00edctimas, reflejo de los c\u00e1nceres sociales que deambulan en nuestra triste y desangrada naci\u00f3n mexicana.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">Continuar\u00e1\u2026<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">*Periodista independiente. Profesor de comunicaci\u00f3n en la Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico. Consultor en temas de medios y sexualidad, derechos humanos, diversidad sexual y VIH\/sida. Abierto a emprender nuevos proyectos sociales y \u00e9ticos que abonen a los cambios trascendentales que requiere nuestro querido pa\u00eds.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">Contacto:\u00a0<a href=\"mailto:amedina27@yahoo.com.mx\">amedina27@yahoo.com.mx<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n    <div class=\"xs_social_share_widget xs_share_url after_content \t\tmain_content  wslu-style-1 wslu-share-box-shaped wslu-fill-colored wslu-none wslu-share-horizontal wslu-theme-font-no wslu-main_content\">\n\n\t\t\n        <ul>\n\t\t\t        <\/ul>\n    <\/div> \n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera de dos partes Antonio Medina Trejo* M\u00e9xico DF,\u00a0diciembre 02 de 2011. El espect\u00e1culo de los\u00a0talk shows\u00a0tiene un gran impacto en M\u00e9xico. 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