
ENTREVISTA
• Un tratamiento cada seis meses: la esperanza y el reto del fármaco en la región
• De 28,000 a 40 dólares: el complejo camino del Lenacapavir para América Latina
Por Antonio Medina Trejo *
En el marco de las discusiones internacionales sobre nuevas estrategias para fortalecer la prevención del VIH, uno de los avances más comentados es el Lenacapavir, un fármaco de la farmacéutica trasnacional Gilead que es inyectable y de aplicación semestral, que ha demostrado una eficacia del 96% para prevenir la infección. Su potencial para transformar la salud pública es enorme; sin embargo, su acceso en América Latina enfrenta importantes barreras, especialmente tras el anuncio de que la región quedó fuera de la iniciativa global que ofrecerá el medicamento a un precio reducido en 120 países.

Para comprender el alcance científico, económico y social de este nuevo tratamiento, así como las implicaciones de su exclusión en la región, conversamos con el Dr. Jorge Saavedra López, ex-Director General del CENSIDA, Primer Director de la Clínica Condesa, y actual Director Ejecutivo del Instituto AHF de Salud Pública Global, quien analiza los desafíos y oportunidades que este avance representa para México y para toda Latinoamérica.
AMCI: Doctor Saavedra, acaba usted de participar en una conferencia internacional donde habló sobre un nuevo fármaco que podría brindar mayor seguridad y confianza a las personas en materia de prevención del VIH. ¿Podría explicarnos de qué se trata?
Dr. Jorge Saavedra: Sí, con gusto. Para explicarlo, me gusta usar el ejemplo de la planificación familiar. Cuando ésta comenzó a funcionar realmente fue porque las mujeres tuvieron acceso a diversas opciones: condones, tabletas, dispositivos inyectables, implantes… es decir: una variedad de herramientas que les permitió decidir. Este nuevo medicamento —el Lenacapavir— es justamente una opción más para la prevención del VIH.
¿Cuál es la principal ventaja del Lenacapavir?
Su mayor ventaja es que se aplica mediante una inyección cada seis meses, lo que evita tener que tomar un medicamento diario, como ocurre con el PrEP tradicional. Además, tiene una eficacia del 96% para prevenir la infección por VIH, lo cual es incluso superior a la eficacia de muchas vacunas contra otras enfermedades.

¿Qué se necesita para que este fármaco esté disponible en México y otros países de Latinoamérica?
Nuestro objetivo es que los países latinoamericanos tengan acceso a él. Afortunadamente, existe una iniciativa global entre la compañía farmacéutica Gilead y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para ofrecer el Lenacapavir a un precio muy reducido. En Estados Unidos, este medicamento cuesta 28,000 dólares por persona por año, lo cual es excesivo. Pero gracias a este acuerdo, 120 países en vías de desarrollo podrán adquirirlo por 40 dólares por persona por año.
Suena como un avance muy importante. ¿Cuál es entonces el problema?
Lo lamentable es que casi todos los países de Latinoamérica fueron excluidos de esta iniciativa. Entre ellos: Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Perú, Colombia, México, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Paraguay, Venezuela y El Salvador. Es decir, se excluye precisamente a los países donde vive el 90% de la población latinoamericana que vive con VIH. Lo que queremos es que estos países negocien en bloque con la compañía farmacéutica para obtener un precio significativamente menor. La prevención siempre debe costar menos que el tratamiento; es una regla fundamental en salud pública.

Además del precio, ¿qué otros retos existen?
Queda por evaluar la aceptabilidad. Existen dos posibles escenarios:
• Un nivel bajo, como ocurrió con el Cabotegravir, que solo alcanzó 37% de aceptación.
• O un escenario alto, como la vacuna contra COVID-19 en Latinoamérica, con una aceptación del 78%.
Si el Lenacapavir se acerca al segundo escenario, podría transformar la prevención en la región.
En cuanto a seguridad, el medicamento es muy seguro y con muy pocos efectos secundarios. El verdadero reto será la disponibilidad y que los gobiernos puedan adquirirlo a un precio razonable.
¿Qué espera que ocurra en el caso de México?
Ojalá haya buenas noticias pronto. Nos gustaría que México —y los otros países excluidos— no negocien de forma individual, sino como un bloque, para obtener mejores condiciones, tal como se hizo con los 120 países incluidos en la iniciativa de la OMS. Brasil y México probablemente recibirán ofertas de negociación directa, pero temo que los precios serán mucho más altos que los 40 dólares por persona por año.

Doctor Saavedra, vimos que en el concierto del pasado domingo en Monumento a la Revolución, que convocó AHF México, se pronunció fuerte y contundentemente por “InnovaciónSinExclusión”, ¿qué reacciones ha habido al momento?
No tenemos una reacción de Gilead aún, pero esta abogacía de AHF la estamos realizando en toda Latinoamérica pues no solo México sino prácticamente todos los países de continente latinoamericano fueron excluidos del acuerdo global del precio de $40 dólares, desde Argentina hasta México. Consideramos que ningún país latinoamericano debería aceptar pagar más de $100 dólares por Lenacapavir por persona por año. Lo que más le conviene a Latinoamérica es negociar en conjunto como grupo para obtener un volumen suficientemente grande de potenciales usuarios de Lenacapavir y facilitar obtener un precio justo y comparable con el que Gilead ha ofrecido a 120 países en desarrollo.
Y en todo esto, ¿qué dice México de esta propuesta de AHF?
Al gobierno mexicano la recomendación sería: Dado que el Lenacapavir sí tiene fundamentos científicos de que funciona como un instrumento altamente efectivo para prevenir una infección por VIH, aún así no lo debe comprar a cualquier precio sino a un precio justo, recordemos que una máxima de la salud pública es que “sale más barato prevenir que curar”; en este caso un medicamento altamente efectivo para prevenir el VIH debe costar significativamente menos que un medicamento altamente efectivo para tratar el VIH.
Doctor, muchas gracias. Esperemos que pronto haya noticias positivas para México y América Latina.

Gracias a ustedes. Aunque no me considero una eminencia, sí creo importante informar con claridad. El Lenacapavir es una herramienta valiosísima, y debemos trabajar para que sea accesible y asequible, porque puede cambiar la prevención del VIH en nuestra región.
* Asociación Mexicana de Comunicación para la Igualdad. @antoniomedina41