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Prevención de delito en población LGBT

Por Antonio Medina Trejo *

Uno de los móviles de crímenes cometidos contra hombres gays se dan luego de encuentros fortuitos, ya sea en lugares de divertimento o en la calle, o en ligues a través de plataformas específicas para conocer personas con las cuales se entablan conversaciones, ya sea para amistad, o para tener relaciones sexuales efímeras.

Esta dinámica siempre ha existido. No es algo de la modernidad, pues antes, era más común que los ligues se dieran en lugares clandestinos o en espacios públicos donde la comunicación visual y los códigos de vestimenta, o modales, permitían el ligue entre hombres; al igual que los clasificados de revistas o en periódicos, donde a través de mensajes a otros hombres con afinidades, se les solicitaba tener desde una linda amistad, noviazgo, ser pareja, o simplemente alguien con quien tener un efímero acostón.

A decir de quienes han relatado esas formas de interacción homosexual, tanto en novelas o crónicas de otros tiempos, como el mismo Salvador Novo, Luis Zapata, José Joaquín Blanco, Carlos Monsiváis, y un largo etcétera, han dejado testimonios de aquellas historias de la clandestinidad de los ligues, las relaciones fortuitas y los amores imposibles de homosexuales de otros tiempos.

En ese saber social, siempre estuvo el fantasma del chichifo, y en el peor de los casos, de los rateros de homosexuales que han visto en esa población sexodiversa un espacio para cometer fechorías, particularmente robar a las víctimas, o chantajearlas.

Con el vertiginoso desarrollo de las redes sociales desde inicios del siglo XX, existen aplicaciones (cada vez más sofisticadas) para conocer personas con los más variados gustos y aficiones. También hay quienes buscan pareja y hasta esposo, aunque también es común la búsqueda sólo sexo, sin mayor complicación ni drama.

Una de esas aplicaciones es Grindr, que ha sido en los últimos años un espacio virtual que ha dado nota roja con personas que han sido extorsionadas, robadas, y, por desgracia, en casos extremos, asesinadas.


Los criminales saben de la vulnerabilidad de muchos hombres que recurren a esas redes “secretas” donde pueden ligar y tener experiencias instantáneas y sin compromiso algunos. Por desgracia, algunas de esas interacciones efímeras, las personas padecen el acoso de delincuentes dispuestos al chantaje y la extorsión, particularmente con hombres con “prestigio social”, hombres casados o quienes viven su día a día en un clóset de acero que necesitan mantener cerrado ante la amenaza de perder su estatus, ver arruinado su matrimonio o perder un trabajo.

Los delincuentes saben de la vulnerabilidad y han desarrollado estrategias para atraer a quienes, desde la frustración, los deseos reprimidos, o el mero derecho a ejercer una sexualidad clandestina, buscan placer.



En ese recoveco de secrecía y clandestinidad, que conlleva adrenalina de por medio, es donde el crimen organizado ha visto una oportunidad de delinquir, detectado la fragilidad de hombres gays a quienes luego de contactarlos, los drogan con las consecuencias arriba enunciadas.

Ante esta problemática, que cada vez más escandaliza a la comunidad LGBT, el activismo ha llevado a cabo campañas en años pasados como “Aguas con tu ligue”, de inicios de los años 2000 (y que se ha replicado prácticamente en todo el país por más de dos décadas) que creó conciencia de la auto protección frente al crimen organizado que se inserta en espacios de convivencia de estas poblaciones para cometer actos delictivos.

En el caso de asesinatos cometidos contra personas de esta comunidad, particularmente hombres gays, organizaciones civiles han desarrollado una metodología para determinar criterios que den sustento a la autoridad cuando los crímenes tengan un trasfondo de odio, antes de interponer prejuicios culturales o actos de discriminación al catalogar como “crímenes pasionales”, por el sólo hecho de tratarse de hombres gays.

Ante casos que se han denunciado por violencia LGBTfóbica, que se aduce se realiza en ámbitos de ligue cibernético, se ha reflexionado sobre la vulnerabilidad de hombres gay que usan esas aplicaciones de ligue, tal como lo han denunciado activistas en redes sociales, donde las estafas, asaltos y sextorsión, aumentan cada fin de semana.

Diverse Group of LGBTQIA Friends Celebrating at a Party

Recientemente, se han reportado casos de asaltos y estafas en Morelos, Estado de México y la capital del país, donde personas malintencionadas han utilizado la aplicación Grindr para engañar y robar a sus víctimas, utilizando drogas que contienen escopolamina, conocida popularmente como “burundanga”, que noquea a las víctimas: “te provocan adormecimiento y te quita la voluntad, por lo que les das tus claves bancarias y todos tus objetos de valor sin ninguna objeción”, explicó una ministerio público (que pidió guardar el anonimato) de la zona centro de la ciudad de México.

La funcionaria agregó que los domingos y lunes esa oficina, que queda a espaldas de la Alameda Central, tiene varias denuncias de personas que fueron extorsionadas, golpeadas o de plano robadas por los famosos “goteros” que operan en los antros heterosexuales de Juárez y Madero, y del corredor de antros LGBT de la calle de Cuba, donde ha aumentado exponencialmente este tipo de delito en esa zona de la Ciudad de México.

Entre las recomendaciones que se han difundido en redes sociales por algunas organizaciones civiles para prevenir ser víctima de ese tipo de delitos, destaca la verificación de perfiles, no aceptar invitaciones a lugares apartados, preferir espacios públicos, evitar tomar en exceso o consumir drogas, No compartir información personal sensible con ningún ligue, y tener a la mano en tu celular contactos de ayuda ante situaciones de riesgo.

La misma aplicación de Grindr da algunas recomendaciones para prevenir actos delictivos contra los usuarios de esa red social. Con respecto a las precauciones en el uso de aplicaciones de ligue, sugiere priorizar en la seguridad personal, por lo que es importante saber lo siguiente:

Protege tu identidad: Utiliza un nombre de usuario anónimo que no revele tu nombre real, detalles personales, ni información de contacto (trabajo, dirección). Sé cauteloso con la información compartida: No te apresures a dar datos personales. Un estafador intentará ganarse tu confianza rápidamente para obtener información sensible. Verifica la autenticidad: Pídele a la persona pruebas de autenticidad, como fotos adicionales o, si te sientes cómodo, una videollamada corta. Desconfía de perfiles sin fotos o con imágenes genéricas. Limita la configuración de ubicación: Desactiva la visualización exacta de tu distancia en la configuración de la aplicación para evitar que desconocidos identifiquen tu ubicación habitual (hogar o trabajo). Habla con amigos o familiares: Informa a alguien de confianza sobre tu cita: con quién te vas a encontrar, dónde y a qué hora regresarás. Reporta perfiles sospechosos: Si un perfil parece falso, te pide dinero o te incomoda, bloquéalo y repórtalo inmediatamente dentro de la App.

Durante la Cita ten en cuenta lo siguiente:

Quédate de ver en un punto de encuentro público: Queda siempre en un lugar público, concurrido e iluminado.
Evita lugares privados o poco transitados para la primera cita. Controla tu transporte: Asegúrate de tener tus propios medios para llegar y marcharte, ya sea tu coche, transporte público o un servicio de viajes compartidos. No dependas de la otra persona para el transporte.
Cuida tus pertenencias y bebidas: Nunca dejes tus objetos personales desatendidos. No aceptes bebidas que no hayas abierto tú mismo o que te ofrezcan sin ver su procedencia.
Confía en tu instinto: Si algo no se siente bien o te sientes inseguro, no dudes en irte inmediatamente, incluso si es antes de tiempo. Tu seguridad es lo más importante.
Mantén la comunicación: Considera la opción de compartir tu ubicación en tiempo real con un amigo de confianza durante la cita.

Y si estás en una situación de emergencia como extorsión, robo u otro delito, contacta a las autoridades locales de inmediato. En México, puedes llamar al 088 (Centro Nacional de Atención Ciudadana de la Policía Federal) para reportes seguros y confidenciales. La aplicación del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México también cuenta con el número 55 5533-5533 – 24/7.

La información y la educación sobre el uso seguro de estas plataformas pueden proteger a la comunidad LGBTIQ+, que es particularmente vulnerable ante la delincuencia organizada.

Evitar ser víctima es responsabilidad de cada persona, mientras, el gobierno tiene la responsabilidad de la seguridad y la prevención del delito con estrategias de información que permitan evitar que la delincuencia organizada continúe afectando la vida y la salud de las poblaciones de la diversidad sexual, y de la población general.


* Asociación Mexicana de Comunicación para la Igualdad. @antoniomedina41 ©AntonioMedinaTrejo

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